Luciana tiene la mente perturbada y le encanta.
Luciana está en un punto de su vida donde debe tomar varias decisiones cruciales pero no tiene ni la más mínima intención de pensar en ellas.
Luciana no quiere que otros se vean influenciados por lo que ella comente, piense, haga o sienta.
Luciana tiene una vida desordenada a la que encuentra perfecta.
Luciana quiere dejar las obligaciones laborales e irse a mochilear por su hermoso país.
Luciana no entiende... y no quiere entender.